Tus watts para cada puerto
116 km, +4.280 m y el Coll de la Gallina esperándote. Esto es dónde apretar y dónde no pasarte, tramo a tramo.
La Purito Andorra
- 1Coll de la Rabassakm 0.2 · 13.0 km · 7.0%225–235 W77% FTP3.29 W/kgRPE 4
- 2Coll de Joukm 27.6 · 2.5 km · 9.4%240–250 W82% FTP3.5 W/kgRPE 6
- HCColl de la Gallinakm 30.7 · 8.7 km · 9.2%210–220 W72% FTP3.07 W/kgRPE 4
Aquí se pierde La Purito. No te pases: guarda para lo que viene después.
- 2La Comellakm 54.7 · 4.1 km · 8.3%240–250 W82% FTP3.5 W/kgRPE 6
- 2Llac d'Engolasterskm 61.6 · 5.0 km · 7.7%240–250 W82% FTP3.5 W/kgRPE 6
- 1Collada de Beixalískm 76.3 · 6.3 km · 8.4%225–235 W77% FTP3.29 W/kgRPE 4
- 1Coll d'Ordinokm 91.9 · 10.3 km · 6.9%225–235 W77% FTP3.29 W/kgRPE 4
Cómo se corre La Purito
La carrera no da tregua desde el kilómetro cero: nada más salir de Sant Julià te espera el Coll de la Rabassa, 13 km de subida continua. Es largo y regular, la trampa perfecta para fundir las piernas antes de tiempo. No lo conviertas en tu KOM — ródalo a un ritmo que puedas repetir cinco veces más, porque exactamente eso es lo que te va a pedir el día.
Tras el descenso llega el bloque decisivo. El Coll de Jou (km 30) es corto y empinado: aquí sí puedes apretar, dura poco. Pero justo después aparece la reina, el Coll de la Gallina (HC, 8,7 km al 9,2%), y llega a mitad de recorrido, no al final. Ese es el error que paga medio pelotón: la Gallina se sube por debajo de tu umbral, no a tope. Subirla a bloque te deja sin nada para lo que viene — y viene mucho.
Después la carrera se convierte en un rosario de puertos. La subida a La Comella (km 59) y el repecho hasta el Llac d'Engolasters (km 67) llegan con las piernas ya cargadas: dosifica, come y bebe; aquí se gestiona más que se ataca. La Collada de Beixalís (km 82) es de lo más rompepiernas del día — cambios de pendiente constantes, ritmo irregular; la clave es no reventar en las rampas duras.
Y cuando crees que ya está, queda el final: el Coll d'Ordino (km 102), la última gran pared hasta la meta de Sant Miquel de la Mosquera. Si has pacientado en la Gallina, aquí tendrás algo que dar; si te pasaste, lo sabrás. La Purito se gana en la cabeza tanto como en las piernas: reparte, respeta la reina y guárdate el final.